Sesión del Experto en sicodrama del día 24 de febrero, intentando experimentar al cerebro como sistema cerrado y aurorreferencial, es decir, que no le llegan los estímulos directamente sino a través de vías sensoriales, ya sean internas, externas o propiocpetivas y la idea de percepción,  más abajo transcribo en palabras del autor ambas hipóteis.

“Por percepción se entiende la validación de las imágenes sensomotoras generadas internamente por medio de la información sensorial, que se procesa en tiempo real y que llega desde el entorno que rodea al animal. La base de la predicción —que es la expectativa de eventos por venir— es la percepción. La predicción, función tan radicalmente diferente del reflejo, constituye la verdadera entraña de la función cerebral”.

“Propongo que, como el corazón, el cerebro opera como un sistema autorreferencial, cerrado al menos en dos sentidos: en primer lugar, como algo ajeno a la experiencia direc­ta, en razón del cráneo, hueso afortunadamente implacable; en segundo lugar, por tratarse de un sistema básicamente autorre­ferencial, el cerebro sólo podrá conocer el mundo externo me­diante órganos sensoriales especializados”.

Etapa de dramatización: vivenciando:

 

Etapa de comentarios:  elaboración (Integración de lo emocional y lo intelectual) por parte de cada protagonista de su vivencia y elaboración grupal, al tratarse de un tema protagónico y dentro del encuadre formativo, es importante llegar a una conceptualización común del tema:

Muy curiosos los comentarios, pues había quien ante tanto estímulo decidía no hacer nada, pues se sentía desbordada, quien  prestaba más atención a unos  estímulos que a otros y quien se movía por el espacio  a ciegas sin esperar a que la persona que simulaba la vista le advirtiera de los obstáculos. Por cierto, los estímulos ambientales, no se andaban con chiquitas.

Con el tacto, pasaron también cosas curiosas, había quien se dejaba tocar siempre, algunas veces era acariciado y otras recibía pellizcos, “me dejaba tocar, ya que aunque algunas veces no era agradable,  sabía que otras si lo sería, otras personas en cambio “no me dejé tocar más, no me gustó que me tocaran tan brusco”.

luego simulamos un cerebro con sus diferentes estucturas, y fue curioso como ante la estimulación del ambiente, unas veces acariciaba, otras agredía ( sin dañar, que conste), lejos de decidir conjuntamente actuar en el ambiente, elaboraron una estrategia dentro, sin salir, la estrategia era estar todas en “alerta” para atacar desde dentro si les asedian o tocaban desde fuera. En un principio todas estaban en circulo mirándose, la estrategia era todas conectando por la espalda y con las manos en guarra, para que viniera de donde viniera el estímulo no quedara zona vulnerable.

Etapa de dramatización:

“Bueno, esto es una fantasía, pero..como no nos podemos separar de nuestro cerebro, no se me ocurre otra manera..si alguien tiene sugerencias o una forma menos rústica, que me digaª. es el intento de comprender más a fondo estos conceptos tan bien elaborados  por Lliná. Si tengo que decir, que llegamos a una comprensión más profunda,  una cosa es imaginarse que uno está metido en un submarino, analogía sobre el cerebro encerrado (Rojas Bermudez, 1997), seguimos en imaginación, otra estar en el submarino.

Comprendimos mejor, que es no tener una estimulación directa y que es percepción como predicción. Esto si que lo puedo decir, ya que para entender como “funcionamos” hay que hilar profundo.

 

Concha Mercader.

Anuncios